Weifu y Ruifu Guo: entre el laberinto y Yuri Gagarin

15.10.2016 – 03.01.2016, CENTRALE.lab

La pequeña sala CENTRALE.lab pretende programar propuestas de artistas noveles en la capital belga. Perteneciente a CENTRALE for contemporary art, acoge como primeros participantes a los hermanos Weifu y Ruifu Guo con una exposición llamada Seek. Estos artistas de origen chino trabajan a cuatro manos en la creación de sus pinturas sobre lienzo y madera.

Compenetrados cual yin-yang en su proceso creativo, este equilibrio se traduce en armoniosas obras que presentan dos elementos básicos. Por un lado Weifu, con formación en técnicas de grabado y al que describen como más reservado, elabora una trama en relieve sobre la madera. Sobre este laberinto plasma Ruifu pinturas de gran formato acordes a su carácter más expansivo. Usando el blanco, el negro y la escala de grisáceos, presentan para esta muestra instantáneas hiperrealistas de astronautas y su entorno. Resulta interesante la contraposición entre el meticuloso trabajo de grabado y pintura detallista, evocando la antigua artesanía, con las referencias temáticas a la tecnologías y la digitalización. De esta oposición resurge el equilibrio enigmático que parecen desprender sus propias personalidades.

La segunda sala nos ofrece unas pinturas distintas, pero que siguen buscando una cierta armonía. Encontramos alguna obra más en madera monocromática con la ordenada trama en relieve. Pero el salto surge al encontrarnos con Le vide y Le mouvement, dos lienzos en apariencia idénticos. En posición apaisada, están formados por una línea de horizonte que los parte en dos. Se trata de dos paisajes no figurativos y sombríos, pero de serena profundidad en los que el sentimiento de tranquilidad de El vacío se cuestiona por su cuadro gemelo El movimiento.

Técnicamente destacable, será el tiempo el que nos descubra la consistencia de la propuesta de estos hermanos. No obstante, lo cuestionable aquí es el tipo de uso que la CENTRALE va a dar a este limitado espacio. Aunque no se planeen ambiciosas exhibiciones en esta sala, su forma y reducidas medidas no parecen idóneas para propuestas de un mínimo rigor. Bruselas vive por el momento una situación complicada en cuanto a la presentación del arte contemporáneo, al no existir un museo exclusivo. Sin embargo, esto no justifica que un centro perteneciente a la ciudad exponga de cualquier manera. ¿No sería más beneficioso para los jóvenes creadores ofrecerles este espacio bajo otro enfoque?